Como Convertir los Frenos de Tambor a Disco

Muchas personas con sistemas de freno de tambor en sus coches, han querido Convertir los frenos de tambor a disco, aludiendo al avance de la tecnología y la mejora del frenado del coche. Esto no es cierto en su totalidad, y en algunos casos incluso no es recomendable.

Si bien es cierto que la tecnología del freno de disco es más avanzada y eficiente que el de tambor, hay muchas cosas que se deben evaluar primero antes de realizar este tipo de cambio.

Entre las evaluaciones está el hecho de saber si realmente este tipo de frenado será aprovechable por el vehículo y cuánto costaría un cambio de esa magnitud.

Aquí veremos las ventajas y desventajas de cada uno de los dos sistemas, y haremos una evaluación estricta de este tipo de cambio. Y también, daremos un procedimiento sencillo para realizarlo.

Convertir los Frenos de Tambor a Disco
Convertir los Frenos de Tambor a Disco
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    El Freno de Tambor

    El freno de tambor era el sistema de frenado común hace más de 50 años. Hasta la década de 1970, este sistema era estándar en todos los automóviles. Sin embargo, la llegada de los frenos de disco, mejoró mucho estos sistemas y le dio un avance tecnológico a la seguridad de los coches.

    La tecnología del sistema de tambor no se ha desechado por completo. Es muy utilizado en los vehículos de transporte de carga pesada y en la gran mayoría de los coches, para las ruedas traseras.

    Muchos lo consideran obsoleto, y por eso es que se abre el tema y debate de los cambios al sistema de disco. Pero primero veamos algunas de sus características de diseño para saber qué tan obsoleto es.

    Como sugiere el nombre, el freno de tambor consta de un tambor giratorio. Contiene dos zapatas de freno firmemente integradas. Al frenar, las zapatas de freno presionan contra el interior del tambor de freno. La fricción así generada provoca el efecto de frenado deseado.

    Este sistema es muy eficiente para frenadas largas, para la disminución de la velocidad en carrera, además de ser mucho más barato que su par de disco.

    El principal problema del freno de tambor es su incapacidad para desviar adecuadamente el calor generado por la fricción. Las maniobras de frenado prolongadas o las paradas de emergencia a alta velocidad pueden hacer que el tambor de freno se sobrecaliente.

    La acumulación de calor interfiere con la fuerza de fricción entre la zapata de freno y el interior del tambor, provocando una pérdida del efecto de frenado de entre el 50% y el 100%.

    Además, el sistema encapsulado es difícil de inspeccionar. El estado del interior de los tambores de freno no se puede determinar desde el exterior. Para determinar si existe algún problema, se debe quitar la rueda y abrir el tambor de freno. Esta es la única forma de ver el problema con el freno.

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    Ventajas del freno de tambor

    • Los frenos de tambor tienen mucho más área de acción que los frenos de disco. La superficie donde se realiza el frenado, donde ocurre la fricción, es mayor. Esto hace que se necesite menos fuerza en el circuito para realizar el frenado.
    • Esta misma ventaja provoca la segunda, son ideales para el manejo de mayor peso. Por ello los verás como algo común en vehículos de carga pesada, transporte público y vehículos especiales.
    • La temperatura de trabajo de los frenos de tambor, es mucho menor en comparación a los discos de freno. Al ser más grandes y voluminosos, la disipación es alta. Pero en este punto, no todo es color rosa, por el hecho de lo encapsulado de su diseño. Ya lo veremos.
    • Su mismo diseño cerrado, protege al sistema de los agentes externos como el agua y el polvo. Esto hace que sean seguros en frenada, incluso en un ambiente húmedo o contaminado.
    • El precio de sus componentes es mucho menor que el de los frenos de disco.

    Desventajas del freno de tambor

    • Necesita ajustes de forma periódica. La pasta de las zapatas se van desgastando con el uso, ocasionando pérdida de la eficiencia en el frenado.
    • Su nula ventilación, ocasiona una acumulación de calor. Esto afecta considerablemente el funcionamiento de sus componentes, incluso se pierde capacidad de frenado.
    • Para revisar su estado, debes desarmar el conjunto.
    • El material desgastado en el proceso de fricción, se queda en el tambor, pudiendo ocasionar rayas y canales en la superficie.
    • Es mucho menos eficiente en la frenada que el sistema de disco.
    Convertir los Frenos de Tambor a Disco
    Frenos de tambor

    El Freno de Disco

    El sistema de frenado por disco, tiene excelentes ventajas técnicas sobre el de tambor. Fue en los años 70 donde este sistema comenzó a verse en la mayoría de los coches. Su efectividad para frenar, practicidad para la revisión y el mantenimiento, lo convirtieron en el preferido para los coches.

    Es el sistema actual para los coches de última generación. También se usa en las carreras deportivas y en la categoría máxima, la Fórmula 1.

    El freno de disco consta de un disco giratorio que está flanqueado por pinzas que abren y cierran por la acción del pedal de freno. Al cerrar las pinzas, las pastillas internas hacen contacto con el disco, produciendo la fricción para frenar al coche.

    Este sistema está abierto, al aire libre, y por ende, la disipación de calor es mucho mayor, enfriándose más rápido. Además, el desgaste de las pastillas no afecta el rendimiento y la eficiencia, solo en casos extremos.

    Por lo tanto, desde el principio, el freno de disco tiene una ventaja sobre su contraparte de tambor. El disco es capaz de soportar mayores fuerzas de frenado sin riesgo de sobrecalentamiento.

    Ventajas del freno de disco

    • El sistema de frenos de disco es autolimpiante y se enfría solo. La suciedad generada por el desgaste, no se queda en el sistema, por su propio diseño.
    • Si está desgastado o defectuoso, el conductor puede ver el problema incluso con la rueda aún en su lugar. El sistema de freno de disco no está encapsulado o cerrado como el de tambor. Es visible incluso con la rueda puesta.
    • Al estar ventilado, la temperatura disminuye rápidamente. Esto es de gran ayuda para sus componentes, que no sufren por las altas temperaturas.
    • El frenado es muy eficiente. Este diseño tiene un gran rendimiento en el frenado, aun con poca superficie de fricción.
    • El mantenimiento es rápido y fácil.

    Desventajas del freno de disco

    • La construcción del freno de disco es compleja, esto hace que sea costoso.
    • Tiene menos superficie de acción, por lo que no se recomienda para vehículos pesados.
    • Al ser un sistema destapado, muchas veces pierde eficiencia al mojarse. En este punto es de aclarar, que la cantidad de agua para que esto pase, debe ser enorme. Las temperaturas y la rotación manejadas en el sistema, elimina el agua que pueda caer en el disco. Pero si se inunda, pierde efectividad.

    Ya vistas las ventajas y desventajas de cada uno de los sistemas de frenos, entraremos de lleno al tema de la conversión de un sistema a otro.

    Convertir los Frenos de Tambor a Disco
    Frenos de disco

    Convertir los Frenos de Tambor a Disco

    Convertir los frenos de tambor a disco, es algo que muchas personas les gustaría hacer, pensando en las bondades del sistema de disco. Sin embargo, debes tener en cuenta lo siguiente:

    En la acción de frenado de un vehículo, de forma natural, existe lo que se conoce como “transferencia de peso”. La mayor parte del peso del coche se transfiere a la parte delantera, por el movimiento.

    Esto significa que, cuando el departamento de ingeniería de la marca, procede a la instalación de un sistema de frenos al coche en la parte delantera, evalúa la carga que se necesita para realizar una frenada efectiva. Y para estos casos, el mejor sistema es el de frenos de disco.

    Se calcula que los frenos delanteros se encargan del 70% de la frenada de un coche, y los frenos de disco son ideales para estos casos. Por eso, verás este tipo de frenos en la parte delantera de los coches de la actualidad.

    Sin embargo, el sistema está incompleto, y debes agregar frenos en las ruedas traseras, que aporten el 30% restante que se necesita para una frenada efectiva. Al evaluar las características necesarias, la mayoría de las marcas optan por frenos de tambor.

    Esto porque son muy efectivos como frenado secundario. Incluso, pueden aportar mucho más del 30% teórico para la frenada efectiva. Además, son más baratos, y para las condiciones de conducción promedio, son más que suficiente.

    Otro punto a favor que ven los ingenieros para colocar frenos de tambor en la parte trasera, es el hecho de la facilidad para colocar el sistema de freno de emergencia por guaya. Algo que es un poco más complicado, si fuera de discos.

    Sin embargo, dependiendo del coche y de la marca, se han colocado frenos de discos en las cuatro ruedas en muchos de los modelos actuales. Sobre todo en coches deportivos. Pero esto es hecho de fábrica, con el coche calculado para esas condiciones.

    Durante muchos años, la combinación de frenos de disco delanteros y frenos de tambor del eje trasero fue estándar. No fue hasta mediados de la década de los noventa que los coches familiares e incluso compactos se han equipado gradualmente con frenos de disco en todas las ruedas.

    Conversión de tambor a disco: ¿inteligente y práctica?

    Para ser justos, cambiar los frenos de tambor por frenos de disco solo es bueno en raras ocasiones. El sistema de frenos está especialmente diseñado para el automóvil al momento de su construcción.

    La combinación tradicional de frenos de disco delanteros y frenos de tambor traseros es generalmente más que adecuada. El freno de tambor es muy efectivo, aunque no tiene nada en común con un aspecto deportivo, dinámico o progresivo.

    Los detalles llamativos, como las pinzas de freno pintadas y los cubos de las ruedas de carbono o aluminio, mejoran en gran medida la apariencia progresiva del automóvil.

    Sin embargo, la conversión no es tan simple.

    El principal problema de esta operación es la profunda intervención en los parámetros de fábrica del coche, lo cual, no aprueban los inspectores de control técnico. Y si no lo aprueban, no lo podrás conducir.

    Por lo tanto, recomendamos encarecidamente consultar con un centro técnico de confianza, antes de querer hacer esta conversión. Invertir mucho tiempo y dinero para terminar con un automóvil que no puedes conducir, no es recomendable para nadie.

    Si quieres un coche con frenos de disco en las cuatro ruedas, es preferible que cambies de coche, antes de realizar este tipo de modificaciones.

    Pasos para realizar la conversión de los frenos de tambor a disco

    Si después de todas las consideraciones que te hemos dado, aun quieres realizar el cambio de frenos en tu coche, procede de la siguiente manera:

    Desmontaje de los frenos de tambor

    • Levanta el automóvil y asegúrate de que esté estabilizado. Considera solo levantar y trabajar en una rueda a la vez.
    • Instala un soporte de gato debajo del marco del automóvil para asegurarte de que el automóvil no se mueva mientras cambias el freno.
    • Retira las tuercas y retira la rueda.
    • El conjunto del freno de tambor está centrado en el eje. Quita los pernos del soporte y quita la cubierta del freno de tambor.
    • Hay una pequeña manguera de goma unida al mecanismo de las zapatas. Desconecta el freno de las líneas hidráulicas, con mucho cuidado de no derramar el líquido. Lo ideal es que vacíes el sistema para que también revises el estado del líquido de frenos.
    • Retira las zapatas de freno y el tambor de freno hasta el cubo del eje.
    • El conjunto de tambor y zapata simplemente se engancha al extremo del eje de la rueda con cinco pernos de fijación. Quita estos tornillos y saca el conjunto.

    Esta operación debes hacerla en las dos ruedas traseras.

    Montaje de los frenos de disco

    Aquí es donde puedes ver las complicaciones reales del cambio. Dependiendo del modelo y marca del coche, tendrás que hacer adaptaciones en las que puedas instalar el sistema de frenos de disco.

    • Instala el disco en el eje principal, con su respectiva adaptación si la necesita. Este disco debe quedar en el mismo eje y con la misma alineación del freno de tambor.
    • Instala la pinza con su adaptación en el mismo soporte que sujetaba el tambor de frenos. La pinza debe tener las pastillas montadas. Esta adaptación es por lo general la más complicada, y por la que los inspectores no te aprueban el coche. Mucho cuidado aquí.
    • Instala el freno de mano junto con la adaptación especial para pinzas.
    • Instala las líneas hidráulicas y adapta la conexión. Aquí también se complica un poco por el hecho de la posición del circuito.

    Realiza el mismo trabajo en la otra rueda. Todo debe quedar en las mismas posiciones en ambas ruedas, el llamado efecto espejo.

    Prueba de sangrado y freno

    Ahora vienen las pruebas. Primero debes verificar que el líquido que tenía el circuito, está apto para usarlo. Eso lo puedes hacer con un probador digital.

    • Llena el circuito con el líquido hidráulico para frenos.
    • Debes realizar purgado de cada rueda, para extraer todo el aire del sistema. El pedal volverá a tener la consistencia normal al pisarlo.
    • Ajusta el nivel de líquido las veces que sean necesaria, hasta llegar a la marca indicadora.
    • Coloca las ruedas traseras y baja el coche de los soportes.
    • Realiza las primeras pruebas en un estacionamiento amplio en el que puedas comprobar y ajustar los frenos.
    • Si los sientes algo desajustados, es probable que todavía tengas aire en el sistema y debas purgar nuevamente.

    Para Cerrar

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    Muchos de los dolores de cabeza que surgen por las adaptaciones, se eliminan fácilmente al comprar kits originales de la marca para convertir frenos de tambor en frenos de disco.

    Sin embargo, no todas las marcas facilitan estos kits, ni tampoco con todos los modelos. Estos kits son realmente costosos, pero están garantizados por la marca, ya que están diseñados y probados para tal fin.

    Concluimos que convertir los frenos de tambor en frenos de disco es un negocio adecuado solo para los verdaderos entusiastas de su propio automóvil. Pero debe estar consciente de los riesgos que implica.

    A otros se les aconseja que dejen su coche en el estado original, lo vendan o compren uno de fábrica equipado con frenos de disco. Cualquier otra cosa es un riesgo de invertir mucho tiempo y dinero en un proyecto que puede estar condenado al fracaso.

    Si todavía tienes fe en tu proyecto, ¡Te deseamos la mejor de las suertes!

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